Sunday, April 24, 2011

The Dreamers: Los Soñadores

The Dreamers; Los Soñadores
Por: Darío Valle Risoto


Calificada por la crítica como una obra maestra de Bernardo Bertolucci esta película retrata de forma sesgada los momentos especiales que le tocaron vivir a Francia durante el llamado “Mayo Francés del 68” de una forma muy cuidada y sumamente sutil para darnos un buen espacio para la reflección o solo quedarnos con la historia central.

Un joven usamericano asiste a un conflicto por el director de la cinemateca francesa que fue despedido por el gobierno, de allí en más compartiremos su afición al cine que también es la nuestra, desde luego. y por lo tanto no podremos dejarnos de sentir identificados con este viaje iniciático que emprende el protagonista cuando conoce a dos hermanos muy particulares hijos de un poeta y que viven en una enorme casa vieja llena de corredores y habitaciones plagadas de libros.

Una chica y un chico gemelos y hermosos, tan misteriosos para él como para nosotros serán el trío perfecto para una historia donde cada cuadro, cada diálogo y cada segundo están cuidados al máximo, nada sobra y nada falta en una historia que será tan subyugante que será imposible dejarla hasta un final predecible más no exento de cierta “justicia” narrativa.
Una época donde el mundo se desperezaba del sueño de post guerra y encontraba un Vietnam, la revolución cubana y especialmente la figura de Mao y la revolución China que tanto impactaron en los círculos intelectuales franceses con una idea casi mística de un cambio social profundo que en definitiva nunca se dio.

La música de la época envuelve todo el ambiente, los debates familiares y la visión diferente sobre determinados ídolos entre el chico Frances y el americano no servirán para comprender que era lo que en aquellos años movía a los jóvenes por hacer cosas que equivocados o no… al menos querían cambiar el mundo.

Película casi obligatoria para los amantes del buen cine y le agradezco al lector mfkarlos que me la recomendó luego de mi severa crítica a Eva Green por la serie Camelot, creo que esto prueba de alguna manera el dicho de que "no hay buenos o malos actores sino buenos o malos directores".
 
 Los desnudos como parte de la narración nunca desentonan o son puestos para "vender" la historia
 
 Los padres como enemigos del futuro y de las ganas de cambiar al mundo
Un record superado, la carrera del Louvre

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