Saturday, October 3, 2009

¡Eramos tan Dark!

ROCK URUGUAYO DE LOS OCHENTA
¡ERAMOS TAN DARK!
Aquellos contagiosos años ochenta
Por Darío Valle Risoto
Artículo publicado originalmente el 11/472008 en otro blog

Había vuelto la democracia pero desde hacía un par de años tímidamente comenzaban a aparecer bandas de rock, preferentemente desde la ciudad de Pando y desde luego que la mayoría eran nenes bien de Pocitos y Carrasco que tenían suficiente dinero como para comprarse los instrumentos porque en aquella época era prohibitivo tener una buena guitarra o bajo y ni hablar del coste de una batería.
Los Estómagos aparecieron un buen día en canal doce cantando “La Barométrica” y al día siguiente me lo contaron en el trabajo, casualmente aunque era asiduo a los conciertos de la época nunca llegué a verlos en vivo pero sí a todos los demás. Los Traidores, Zero, Los Tontos, La Tabaré Riverock Banda y El cuarteto de Nos lideraban un movimiento que en realidad no lo era porque todo se hacía “a la uruguaya” con mucha improvisación y una buena dosis de suerte.
Hubo muchísimas buenas bandas que duraron lo que un suspiro y el tiempo fue desgajando aquel ímpetu seudo rockero, algo punk y bastante dark porque el movimiento New Romantic europeo hizo de nuestra ciudad una rara mezcolanza de zombies pálidos caminando con sus pelos puntiagudos y absolutamente vestidos de negro con rockeros resucitados que salían como cucarachas del Templo del Gato para reivindicar el derecho a un buen punteo de viola y una melena larga y libre como el viento.
Así fue que los fanáticos de Iron Maiden se miraban mal con los punkies burgueses que jodían con la Polla Record o con los fanáticos de The Cure que andaban como vampiritos sorbiendo depresión por las calles de un Montevideo no apto para sonrisas fértiles. Por otra parte el renacimiento de la democracia trajo el retorno de los exiliados del canto popular uruguayo y con la vuelta de Zitarrosa y Los Olimareños comenzaron a proliferar los frenteamplistas intelectuales que nos tenían las bolas llenas con Silvio Rodríguez y Pablo Milanés. ¡Daban ganas de meterse de milico tras bancarse media hora de nueva trova cubana en un candombaile!
Pero fue lindo, en esos ochentas íbamos con Sergio a la casa de Juan Torradeflo y el se tocaba los temas de Riff o de Pappo’s Blues para nuestro regocijo y la riqueza del bodeguero de la zona porque el gordo se bajaba sus buenos litros de “El Vasquito” bien frapé. Un día me compré el cassette “Graffiti” que era un homenaje a ese boliche histórico de los primeros años, ese trabajo tenía a: Nheo 23, Los Tontos, Los Estómagos, Los traidores y Adn, que eran algo así como las grandes bandas de la época.
Lo puse en el cassettero del gordo, escuchó un rato, lo sacó y lo tiró contra una pared, casi lo hace pedazos.
___¡Esto no es rock, es una mierda!
Hoy pasaron los años y pienso en que de alguna manera tenía razón porque no era rock en su estado más puro estilo Pappo sino una mezcla tan extraña como Uruguaya de las influencias que subrepticiamente comenzaban a contagiar a una generación hija de una Dictadura que aún continúa debiéndole y mucho a los derechos humanos de este país.

No comments:

Post a Comment